Antes de jugar a la ruleta deberíamos plantearnos una serie de detalles como lo que es la ruleta, lo que hace, y lo que podemos hacer para evitar acabar sufriendo las consecuencias de jugar sin cabeza.

El juego tiene que ser algo divertido para nosotros, si acudimos a jugar borrachos, deprimidos o con algún objetivo económico concreto seguramente acabemos perdiendo, la ruleta, más en concreto, está hecha de forma que son los jugadores quienes la activan, en ningún momento en casino empuja a jugar a nadie una determinada cantidad, por lo que si quieres parar, paras. Esto te da una gran ventaja ya que tu puedes retirarte cuando vas ganando mucho, estrategia que el casino no puede seguir, si el casino va ganando una gran cantidad y de repente un jugador quiere apostar más, el casino está obligado a aceptar su apuesta, aunque de forma sensata no lo hubiera hecho.

Que la ruleta esté diseñada con uno o dos ceros para darle algo de ventaja al casino no implica que nos ate o nos obligue a jugar más y más, somos nosotros los que, por nuestras emociones cuando ganamos o perdemos, queremos seguir en la partida. El jugador realmente bueno sabrá cuando parar, cuando empezar y evaluará las estadísticas, al contrario que un jugador patológico al que se le iría de las manos la situación y desaprovecharía sus bienes propios y los ajenos, llegando a robar para seguir jugando.

Si eres un jugador social (aquel que va cada mucho tiempo a jugar un poco y solo ve en el juego un entretenimiento) o si eres un jugador patológico, no hay estrategias a seguir, en el primer caso buscas solamente divertirte y en el último deberías dejar de hacerlo o incluso acudir a un psicólogo, en cualquier caso te servirán de poco las estrategias para ganar a la ruleta, sin embargo si te consideras un jugador profesional (o aspiras a serlo algún día), puedes comenzar a buscar y aplicar estrategias que te sirvan para sacarle ventaja al casino, recuerda siempre que la estadística está de parte del casino así que deberías probar en casa con números aleatorios cualquier método que se te ocurra o encuentres por internet o en libros, a fin de no perder una gran cantidad de dinero probando algo que si te hubieras parado a pensar no hubieras hecho nunca.